El amor, la pasión, el sexo y el arte...
Lo más importante es ser quien eres, atreverte a soñar, a vivir y a crear.

Disfruto de la buena música, el cine, la literatura, el amor.

Me gusta la gente que se permite sentir y explorar...La vida es eso, un constante aprendizaje.

 

¿No lo entiendes? Te elijo a ti, por encima de cualquier otra persona. Yo siempre te elijo a ti, joder.

Desconocido (via overtheree)

Esa hora en que todo entra en una existencia más profunda y enigmática. Y también más temible, para los seres solitarios que a esa hora permanecen callados y pensativos.

Ernesto Sabato (Sobre héroes y tumbas)

(Fuente: avenidadelospoetas)

Él va caminando y se pregunta en qué momento, a qué hora, a qué edad, se rompió la melodía.

Eduardo Galeano (La canción de nosotros)

(Fuente: viejaculturafrita)

…La amaba mucho más de lo que ella merecía o podía retribuir.

Isabel Allende (Fragmento de La casa de los espíritus)

(Fuente: poesia-en-la-lengua)

Voy a intentar hacer un horario de esos días llenos de sol, esos días un poco rotos, raros, llenos de humo, un poco llenos de café negro.

Rafael Chaparro Madiedo (Opio en la nubes)

(Fuente: entreinteriores)

La gente cree que un alma gemela es la persona con la que encajas perfectamente, que es lo que quiere todo el mundo. Pero un alma gemela auténtica es un espejo, es la persona que te saca todo lo que tienes reprimido, que te hace volver la mirada hacia dentro para que puedas cambiar tu vida. Una verdadera alma gemela es, seguramente, la persona más importante que vayas a conocer en tu vida, porque te tira abajo todos los muros y te despierta de un portazo. Pero, ¿vivir con un alma gemela para siempre? Ni hablar. Se vive demasiado mal. Un alma gemela llega a tu vida para quitarte un velo de los ojos y se marcha.

Comer, Rezar, Amar (Elizabeth Gilbert)

(Fuente: dystopica)

Tuve el más extraño sentimiento donde ella y yo éramos felices. Que el amor cuando es real, lo cura todo y hace la diferencia. Evidentemente me equivoqué. Y ahora lo siento, por los dos. No hay nada que hacer. Sólo esperar. Y esperar. Y esperar. Hasta que el dolor se vuelva soportable. Como hoy.